NUEVAS VIDAS

Se dice rápido amigos.
Ni más ni menos que veinte mil especies nuevas se catalogaron el pasado año 2016.
Arbustos de colores increíbles; gusanos con formas extrañas; arañas diminutas; peces raya desconocidos…
Y todos nos hacemos cruces, nos congratulamos de cuan grande es este mundo, cuan numerosas son sus maravillas que a día de hoy aún es capaz de depararnos estas sorpresas.
Los que creen en la milagrosa obra de un creador celestial y en su celo amoroso, dan gracias con fervor piadoso.
Emocionados comulgan y miran al cielo elevan plegarias y reafirman la fe que profesan a su señor de los cielos.
5921fa58910caLos buenos profesionales o los que han hecho una profesión de ser buenos, se puede decir de ambas maneras, muestran inequívocos signos de alegría porque este descubrimiento viene a dar más solidez a sus argumentos conservacionistas.
Hay que proteger cada palmo de terreno, cada metro cuadrado de terreno pues la vida bulle y no tenemos derecho a destruirlo todo.
Por otro lado tenemos a los depredadores.
Estos lo ven también estupendo porque estos descubrimientos vienen a ratificar lo que vienen diciendo siempre; que el mundo no está verdaderamente tan destrozado y que pueden seguir destrozándolo impunemente unas generaciones más.
Si extinguen un árbol milenario usando la madera para hacerse un zapatero estupendo, no pasa nada, mañana aparecerá otra especie de árbol milenario que ocupará ese lugar con su sustancia.
Total, si siguen apareciendo especies hoy en día, imagina todo lo que queda.
Entonces por una vez en la vida y sin que sirva de precedente, todos se alegran y tienen una pequeña dosis de felicidad, de bien merecida felicidaad.
Y es que la aparición de una nueva especie, su catalogación y su bautizo a todos les perece genial, todos quedamos encantados y recibimos la lista de nuevas especies conocidas con alegría, jolgorio y amor humano.
Bueno, tampoco nos vamos a volver locos, todos; todos no.
Hay gente, llamémosles agonías, que se hacen preguntas.
Da igual lo feliz que sea el resto del mundo, da igual lo feliz que sea el milagroso evento a celebrar.
Esa gente es agonías y no deja de cuestionarse las cosas, sobre todo esas cosas que nos hacen felices al esto de los mortales.
Nos niegan, la paz, la felicidad, la tranquilidad…
5921fa5724a5bPor ejemplo se preguntan por qué aparecen ahora esas nuevas especies y también se preguntan por qué no se descubrieron antes.
Parece que la segunda pregunta va por la primera, pero ellos no quieren que te la dejes atrás, se aseguran de que te haces la primera, la segunda y si aparece una tercera y una cuarta, no te preocupes; ellos te las van a recordar.
Y tú atrapado claudicas, vas y le das vueltas, piensas y repiensas y no puedes, por mucho que quieras, evitar una imagen en tu cabeza.
Te imaginas una horda de hormigas avanzando.
Una millonada de bichitos negros con sus millones de patitas, sus antenitas agitándose y sus abdómenes que se hinchan y se deshinchan mientras abren y cierran las gigantescas tenazas de sus bocas.
Es un muro gigante de bichos repugnantes que se mueve, por delante todo es hierba fresca, por detrás es el puto desierto calvo y pelado.
Y dices, ah, era eso.
Resulta que la imagen romántica del científico caminando por bosques y cauces de ríos dando saltitos con su red cazamariposas en busca de especímenes inéditos para su estudio se convierte en la imagen de una excavadora demoliendo kilómetros cuadrados de selva y un tipo con botas militares revisando el solar destrozado.
Y ahí si, ahí te haces tus conclusiones.
No las hemos descubierto antes porque no eran accesibles y ahora lo son porque nos hemos procesado toda la maldita selva que antes rodeaba los hábitats de esas criaturas.
Ese es el significado real de que a día de hoy aun sigan apareciendo especies desconocidas.
La primera razón es porque antes su hábitat no nos importaba nada, estábamos muy ocupados destruyendo la naturaleza que nos quedaba más accesible.
Mientras hacíamos esto, la naturaleza accesible desaparece y la inaccesible se pone al alcance de la mano.
Es decir, lo que antes era inaccesible ahora es accesible, tienes los días contados.
Entonces aparece el saltamontes rosa, la vaca que vuela y el árbol saltarín que no conocíamos.
5921fa5599dc3Pero es una aparición envenenada.
Los pobres aparecen con la sentencia de muerte dictada y ejecutada, porque los muy estúpidos han venido a dejarse descubrir en este mundo y precisamente en el medio de ese camino que transforma lo inaccesible en accesible.
han venido al mundo para cargarnos a todos de razones, darnos un suspiro de esperanza y acto seguido se van a la mierda, desaparecen, extintos, finí.
Y de eso no se nos informa con tanta emoción, más que nada porque cuando acabemos con estas especies accesibles, aparecerán otras que antes eran inaccesibles.
Y así hasta que llegará un día en que lo inaccesible estará rodeado de nada y cuando terminemos con todo no habrá nada que descubrir ni nada que lamentar.
Si amigos hay gente que se alegra mucho de los nuevos descubrimientos pero a mi me asusta porque un pez que aparece de pronto me dice que el mar está vacío y que ahora buscan más abajo, más profundo.
Cuando aparece un árbol nuevo, tiemblo porque se que han talado todos los que había alrededor.
Cuando aparece un nuevo animal lloro por sus depredadores muertos, por sus primos extintos y por sus precedentes olvidados.
Así somos, así es la línea que separa la alegría de la realidad, fina, estúpida, falsa.
Apenas pensar en el por qué de las cosas antes de desperdiciar alegrías en cosas que deberíamos lamentar.

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LAS PUTADITAS DE AMAZON. El Regreso

Como os contaba, informé a Amazon del hecho de que mis cuatro trabajos publicados en Amazon estaban NO DISPONIBLES para el mercado español.
Me respondieron con cuatro capturas de que debía haber algún error en mi servidor porque a ellos les salían como disponibles sin ningún problema.
Aquí las capturas que me enviaron:
ALIEN

MIGRANTIA

PENSAMIENTOS ROÑAS

SIN PULSO

Esta última captura merece una mención especial.
Veréis, esta última captura que el chico de AMAZON me envía como “prueba” de que a día de hoy mis trabajos están perfectamente disponibles en España, resulta que NO EXISTE desde hace meses ya que eliminé ese trabajo, lo reescribí y desde hace ese tiempo es así:
sinpulsokdp

Y como pueden comprobar está NO DISPONIBLE, al igual que el resto de mis trabajos.
Para muestra un botón:
pensamientosroñaskdp

migrantiatapablanda

alienkdp

La respuesta de estos chicos se reduce a intentar que el asunto “SEA CULPA MÍA”, es decir, no me sale disponible porque como estoy en Brasil…
No explican nada de la maravillosa captura que aparece como recién hecha cuando ya no existe hace meses.
Aún así lo verifico y pido a varios contactos míos en España que intenten ver si están disponibles mis libros en España.
Este es el resultado:
nodisp3

nodisp2

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Conclusión AMAZON mantiene fuera de la circulación los trabajos de los autores y además tratan de engañarlos para mantener esa situación el máximo tiempo posible.
¿Razones?
la única que se me ocurre es que protegen a los autores que se pueden permitir costosos paquetes promocionales de pago en detrimento de personas normales que colocan sus trabajos en esa plataforma.
Os pensaréis por qué pienso esto.
Muy sencillo, cuando ya no encuentran el modo de colocarte la culpa del problema, recurren al viejo truco de… vaya a la otra ventanilla.
Aquí la prueba:
Captura de pantalla de 2017-11-26 11-46-54

Y hasta aquí.
Mis libros NO DISPONIBLES en España y ellos sin negarse a desbloquearlos, pero sin desbloquearlos.
No vaya a ser que un autor sin paquete de pago venday el resto de paganos se den cuenta de que se puede vender sin previo pago.
Esto es AMAZON amigos.

DECISIONES Y HÁBITOS. EL PLACER DE HACER CAMBIOS

Antes de seguir con tu vida, hay una serie de conceptos que debes tener claros.
Necesitas dominar la definición de las cosas de modo que tu intelecto empiece a confiar en ti, de modo que tu cerebro confíe en tu dominio sobre dichos conceptos.
Una base correcta, unos principios correctos, llevan a conceptos correctos, decisiones correctas y comprensiones correctas.
Puede parecer que estoy tratándote como si fueses idiota; nada más lejos de mi intención.
Cuanto-tiempo-demoras-en-formar-nuevos-habitosCréeme, hay millones de cosas que hacemos de forma mecánica sin saber verdaderamente por qué.
Ni siquiera nos detenemos a pensar si esa es la única forma o la más correcta correcta de realizar dichas acciones.
Es por eso que debes cambiar algunos hábitos.
Lo sé, te lo he notado, ya ta te habías dado cuenta de eso, pero dado que lo veo en tus ojos, me parece que es buena idea hablar de ello; recordarlo.
Te veo receptivo al consejo, dispuesto a escuchar y sobre todo; te veo con intención firme de asegurarte de saber sin género de dudas lo que es un mal hábito.
Créeme, son malos amigos, malos compañeros de viaje.
Los hábitos, sobre todo los malos, son tremendamente obstinados, poderosos y reacios al cambio.
Atentar contra uno de los suyos será tu primera gran lucha y antes de empezar te digo que no doy nada por tu éxito.
El hábito lleva toda tu vida haciéndose fuerte mientras tu llevas toda tu vida haciéndote débil frente a él.
No, amigo mío, no lo tienes fácil.
Así que, ahora mismo tu máxima preocupación es aprender a distinguir los hábitos, detectar cuando haces algo de forma consciente de cuando es un acto reflejo.
Aprender a distinguir una acción voluntaria entre un mar de pensamientos que reproduces sin prestar atención, de manera automática.
El hábito sabe cómo debe manejarse, te conoce bien.
Te hace pasar por una etapa de aprendizaje, que puede ser más o menos larga.
Paulatinamente estimula a tu cerebro que va memorizando los datos y las respuestas de modo que termina por anticiparlas.
En el momento en que tu mente es capaz de crear una escena completa con los estímulos y las respuestas, las convierte en pauta y al archivar esa pauta en el ámbito del subconsciente la información contenida en ella se establece y toma modo automático.
Lo que percibimos en forma de datos y las habilidades aprendidas, se transforman en hábitos simplemente repitiendo lo mismo durante un período más o menos largo de tiempo.
Según algunos expertos el intervalo de tiempo que le lleva a un hábito el implantarse en tu mente va de las tres a las cinco semanas, aunque todos coinciden en que depende en gran medida del período de aprendizaje que cada proceso automático requiere.
Pero lo que sí parece es que existe una especie de niveles o subniveles de aprendizaje según el volumen de datos a aprender.
Establecen una escala de aprendizaje que viene a decir que asuntos ubicados en el mismo nivel de la misma escala de aprendizaje vienen a ocupar el mismo tiempo en aprenderse, en asumirse y en convertirse en hábito.
5-hábitos-para-lidar-com-a-ansiedadePor ejemplo, aprender un idioma y utilizarlo no te va a bastar con tres; cuatro o cinco semanas.
Pero lo que si vas a conseguir en ese tiempo es crearte el hábito de estudiarlo, de practicarlo.
Esta es la piedra filosofal del aprendizaje.
Este concepto, entenderlo y convencer a tu mente de que lo tienes controlado, va a ser la madre del cordero a partir de ahora.
Va a ser el baremo maestro mediante el cual vas a marcar pautas, tiempos y plazos.
Es vital que entiendas que las cosas llevan su tiempo, que no es una cuestión de suerte, inteligencia o de ser más vivo que el vecino.
Es cuestión de tener las cosas claras y de ser firme en tus decisiones.
Si estás decidido, seducido, motivado, entusiasmado por comenzar a cambiar de hábitos y hacer de esa tortura todo un proyecto de vida; si estás totalmente seguro de que debes cambiar muchos de tus hábitos, es que ya lo estás haciendo.
Pero incluso a la hora de cambiar hay que tener un plan y seguirlo sin acelerones ni frenazos, sin dar lugar al entusiasmo descontrolado ni a la apatía.
Nada acontece por casualidad, nada acontece o no por tener un buen día o todo lo contrario.
Planificación; planificación y después, más planificación.
Y en este punto de tu aventura es indispensable que adoptes ese hábito, es vital para el buen desenlace de tu viaje que asumas y grabes a fuego en cada uno de tus actos el hábito de programar tus actos, de establecer estrategias productivas y sobre todo, ceñirte al plan.
Has de transformar esa decisión en energía y has de hacerlo ya, ahora mismo, antes de que te vengas arriba y en un arranque de entusiasmo, te pongas el traje de omnipotente superhéroe y pienses en que puedes asumir varios cambios de hábito a la vez.
Eso, amigo mío, no te lo crees ni tú.
No puedes, nadie puede.
Tu mente es una máquina maravillosa, pero perezosa.
No es solo que tarde en hacer cada cambio más o menos un mes, es que solo puedes hacer uno al tiempo.
Por eso, has de elegir bien los pasos que das pues ese paso elegido será el único que puedas dar en mucho tempo.
Créeme, dar un paso equivocado, darse cuenta y ver pasar el tiempo mientras deshaces el destrozo, se te va a hacer un verdadero infierno.
Los plazos pasan, el tiempo corre, tus recursos vuelan y tu te pierdes en decisiones imbéciles que te hacen daño.
Tranquilo, forma parte del plan, no es lo mejor que te puede pasar, pero tampoco es el fin del mundo.
A no ser que te empeñes en el error y te dejes arrastrar por un empeño equivocado.
No hay forma de economizar esfuerzo ni mucho menos de ahorrar tiempo.
Necesitas hacer acopio de toda tu fuerza de voluntad durante esas semanas, pues tu mente opondrá resistencia.
Tus hábitos adquiridos con anterioridad que se negarán a ser sustituidos sin luchar y se empeñarán en mantener el control de los actos reflejos de tu cuerpo.
habitosPara crear ese automatismo eficiente no necesitas cumplir con una serie muy larga de requisitos, como todas las cosas importantes de la vida, bastan unas pocas cosas, muy pocas, pero malditamente difíciles.
Motivación y decisión.
Ya los habíamos mencionado, no dejamos de mencionar nunca estos ingredientes de la vida.
Lo que no solemos tener muy claros es cómo han de ser estos ingredientes.
A veces pensamos que son cosa del entorno que ayuda y empuja a la consecución de las metas.
Otras, las más, reducimos el ámbito de estas energías al emotivo.
Es decir, sentirnos anímicamente dispuestos, positivos…
Es una equivocación, pues de nuevo deja caer la responsabilidad de la motivación en el entorno exterior cuando la realidad es que la motivación ha de ser siempre interior, personal, privada, egoísta, egocéntrica, individual.
Nada ni nadie en el mundo tiene tus mismas motivaciones ni ha tenido tus mismas vivencias.
Nadie en el mundo por muy parecidas que puedan ser sus existencias a la tuya, tienen las mismas convicciones y toma las mismas decisiones para cambiar de forma consciente.
Establecer nuevos hábitos, definir un recorrido e ir a por él, es lo más parecido a hacer un pacto con todos los demonios que llevamos dentro, es sellar un trato con esa parte de nuestro espíritu que llamamos alma.
Has de querer de verdad ese cambio, has de querer de verdad alcanzar ese objetivo y por eso has de tener bien claro que la energía, la motivación, nace de tus razones y que tanto la decisión como los actos; todos son obra, creación y decisión tuyas.
Así que no te escondas amigo, la decisión de cambiar es tuya y solo tuya.
Y tienes todas las razones del mundo para hacerlo y toda la libertad de querer y de disponerte a hacerlo.
Pero en este mar de abundancia, entre todas esas cosas que tienes, hay muchas que no son infinitas, que se agotan y que caducan.
De entre todas ellas la más efímera es el tiempo.
No tienes toda la vida, no tienes todo el tiempo del mundo.
Cuando la decisión tiene que ver con la esperanza de vida, con las posibilidades de una existencia más justa, más digna y mejor, el tiempo, la inmediatez establecen una lucha terrible en la que tu energía es el botín.
Cuidado con ir demasiado deprisa, cuidado con dejar correr el tiempo en forma de horas muertas.
Ambas son malas decisiones, ambos son malos hábitos.
Lo más inteligente, de nuevo volvemos al principio, es planificar, establecer tramos y plazos.
Decide qué cosas vas a hacer, cómo y cuando.
Planifica las tareas conforme se plantean en el proceso, no desesperes, no corras, no te duermas.
Date tiempo para analizar los resultados, los avances y reacciona rápidamente.
Ese es el nuevo hábito que debes implementar, estar centrado en tu objetivo, dominar tus reacciones, dominar la ira, la ansiedad; determinar de los pasos que puedes dar, cual es el más positivo o no para ti y perseverar en tu decisión.
No cedas nunca, no aflojes la presión ni un solo día, bajo ninguna excusa.
Acceder a pagar este precio no está exento de retribuciones.
Fight the PowerNo todo es sacrificio, no todo es ceder y autoflagelarse las costillas.
A veces tus logros te compensan el esfuerzo realizado con cortos pero deliciosos instantes de complacencia.
El orgullo de lo bien hecho, el placer de llegar en tiempo y circunstancias correctos al fin preestablecido.
Diseñar un plan y cumplirlo, observar la consecución de la meta y disfrutar de ello.
Cada pequeña victoria generará poder en tu espíritu, se llama confianza, se llama crecimiento y es un fenómeno que desde el instante en que dejas de lamentar tu mala suerte y empiezas a recriminarle por tu mala cabeza, ya no se detendrá jamás.
La mente no selecciona ni discrimina nada de lo que metes en el subconsciente, todo lo que nace, crece y se reproduce dentro de tu cabecita es cosa tuya, el subconsciente aceptará sin rechistar como buenas tus equivocaciones.
Así que has de empezar a dejar de culpar a la costumbre o a la educación recibida el resultado de tus errores.
Son todos culpa tuya, son todos el resultado de tus equivocaciones y superar las condiciones que te llevan al error está en el puesto número uno de los hábitos nuevos y sanos que debes introducir en eso que ocurre a tu alrededor y que tú llamas vida.
El Hábito es básicamente un atajo que toma tu cerebro para no tener que procesar algo que haces repetidamente.
Codifica el mismo impulso con la misma serie de órdenes y movimientos, es la forma con que tu cabecita economiza recursos, convirtiendo el hábito en movimientos mecánicos.

TU ALMA VUELA ALTO

Todos tenemos una finalidad en la vida.
Al menos todos buscamos una excusa para existir, lo que sea que razone nuestro paso por el mundo.
img_7121.pngConforme avanzamos y profundizamos en esa búsqueda, descubrimos puntos de vista diferentes, encontramos formas nuevas de ver las cosas.
De repente corremos el riesgo de no saber qué hacer con las cosas que aprendemos.
No hay que preocuparse, nada de asustarse, son las cosas del crecer y eso para una persona del montón, sometida a la mediocridad social de un entorno cobarde, puede ser duro.
Tranquilo, es absolutamente normal quedarse atónito frente a un mundo en el que se vive; es normal que, de repente, todo sea difícil de comprender.
Puede ser que te asuste el hecho de descubrir que tu encaje en esa sociedad se va al infierno, hecho pedazos.
Crecer es un juego para tipos duros; para mujeres duras, es un juego que pone a prueba los ideales.
Crecer lleva al viajero a callejones sin salida en los que hay que cuestionar el sentido de todo, empezando por la propia moralidad.
Es duro, una droga de alta potencia adictiva, cada avance llenará un vacío y cada vacío lleno abre nuevos espacios a rellenar.
Aprender, mejorar, avanzar se va a convertir en una adicción insoportable y te hundirá en un mundo de evolución constante, de avidez; en una nueva forma de vida.
El grupo al que pertenecías exhibe sus carencias, acentúa sus vergüenzas y tu escala de valores se desintegra, es demasiado patético.
El problema de que un individuo crezca en un mar de mediocres es que el ascenso se hace evidente y el brillo sobre un fondo mate llega a molestar las finas pieles de los estúpidos.
Entonces la purria, la chusma sumisa se descontrola y empieza a ponerse peligrosa.
Cuidado, porque la estupidez cuando es evidenciada puede reaccionar con recelo y miedo y esto suele terminar en violencia.
No es algo que acontezca de la noche a la mañana.
Tú te entusiasmarás, harás alarde de tus avances, no te vas a dar ni cuenta de cuan molesto eres para ellos.
Un buen día aparecen las miradas indiscretas entre ellos, esas miradas que te revelan que hablaron de ti cuando no estabas; esas miradas de rencor que anteceden a los reproches.
competenciaUna vez que te han condenado en tu ausencia, ya solo quieren de ti una cosa: que dejes de aprender, que dejes de hacer eso que haces, sea lo que sea.
Abandona eso que te está diferenciando de su mediocridad institucionalizada.
Puedes intentarlo, puedes poner voluntad en intentar reparar los desperfectos, insistir en preguntar, te vaticino incómodos y largos silencios sobre la mesa.
No lo vas a poder evitar, tendrás que elegir entre seguir tu aprendizaje, tu marcha y atravesar la puerta o ser un buen chico y volver dócil y vencido a la cálida comodidad de la estupidez que es patria del humano imbécil en su máxima expresión.
No es una elección fácil, ninguna de las opciones supone una total victoria.
Si vences tú, tendrás garantizado el destierro, que es la asunción absoluta de la derrota.
Si dejas que venzan ellos, todo empeora, tu derrota se hace eterna y sin posibilidad de enmienda.
Los que creen que te conocen, los que te juzgan, proyectan su propia frustración en ti.
Es por eso que buscan tu derrota como la forma de consuelo más inmediata.
Intentan justificar su fatalismo demostrando que querer mejorar la vida es un esfuerzo vano, irrealizable.
Entonces suben a las alturas de la prudencia, gente de bien con los pies en el suelo y la cabeza sobre los hombros.
En realidad lo que tu círculo próximo quisiera ahora mismo es ser tú.
Desean ver lo que tú ves y al no serles revelado, no entienden que tú sí puedas alcanzar ese brillo que hace la indiferencia entre tu “yo” de ayer y tu “yo” de hoy.
Cada día más intenso tu brillo, cada día más lacónico en sus conversaciones.
Todo en ti significa desprecio hacia su modo de entender la vida, hacia su forma “correcta” de encajar en el grupo.
Todo les recuerda su mediocridad, todo en ti despierta recelo y sobre todo, envidia.
Debes elegir entre quedarte con ellos o seguir adelante; ellos tienen elecciones tan difíciles o más que la tuya.
(59).jpgEllos deben elegir entre el reproche a sí mismos y reconocer que su falta de valor es el origen de sus males o culpar a la locura de que haya gente que piense diferente.
Saben que la verdad está en la primera respuesta, pero duele mucho reconocerse fracasado por propia voluntad.
Lo más simple y rápido es el insulto, el siempre socorrido recurso de la violencia.
Será la fuerza bruta del grupo lo que nos haga iguales de nuevo.
Acéptalo, te has ido, ya no estás en ese mundo, ya no estás para aceptar la incapacidad, la hipocresía de unos seres que no merecen alcanzar la felicidad.
El proyecto que se te plantea se hace fuerte a cada instante mientras ese entorno social en el que ellos se esconden de la realidad se desmorona.
Ni tú ni ellos podéis hacer nada en contra de la verdad revelada.
El grupo evidencia sus carencias, la norma social se hace insuficiente y con cada aventurero que decide levantar el vuelo el grupo se hace más absurdo y también más violento.
Ahora eres tú, ni más ni menos que tú quien pone en tela de juicio el buen nombre de su sistema.
Ahora eres tú el que da un golpe en la mesa y decide que ya basta.
¿Quién te creer que eres para cuestionar una sociedad centenaria?
Tus últimos días entre los tuyos serán días duros, amigo, serán días de exclusión, de violencia.
Esa gente que te pasaba la mano por la espalda doblada pero que nunca te ayudaron con la carga ahora se dan cuenta de que te vas, de que tienes razón,.
Aun con todo, aún con tus mejores intenciones, con todo tu amor y con toda tu paciencia; ellos están más dispuestos a pagar el precio de su cobardía y vivir sometidos antes que reconocer su error y luchar por buscar una respuesta mejor a sus sinsabores.
criticaAcéptalo, tu ya no vas a acercarte a ellos más que lo estrictamente necesario, solo en la huida encuentras una dirección bien definida.
Has aprendido a aborrecer al que no sabe cuándo debe callar.
Dejas germinar en tus pensamientos el desprecio hacia el que tiene algo que decir y calla.
Reprendes con dureza al bocazas que interrumpe una conversación enriquecedora.
Una vez aprendido el valor de un argumento válido, de involucrarse, de buscar la razón de las cosas, ya no queda lugar para la paciencia, para asentir en silencio a otra una mentira. Tus tragaderas ya no pueden dejar pasar más sapos, se hace imposible construir una actitud más allá del miedo.
Exhibes tus armas y el sujeto sumiso que te observa curioso no entiende lo que tiene delante de si.
Busca en los ojos del hombre libre el reflejo de la propia miseria interior porque es incapaz de concebir que esa miseria que le consume no exista fuera de su espíritu.
Busca sus propios defectos en ti porque duele entender a su propia individualidad, su propia crueldad como la fuente de la que manan sus desgracias personales.
Acéptalo, amigo; te has ido ya y tu alma vuela alto, muy alto.

LA SONRISA DEL CRÁNEO PELADO

Definitivamente el rostro de nuestra era es el de un cráneo blanco y pelado.
Frente a su sonrisa estúpida, un tipo relamido entra en éxtasis.
Cuenta monedas, contempla los beneficios obtenidos por la muerte del tipo que antes que cráneo fue dueño y señor de esa cara.
craneoEl rostro del relamido no parece estar dotado de mucha más vida que su víctima.
Presenta en sus ojos las cuencas tan profundas que parecen vacías.
Su lengua recorre los labios contando monedas, chasquea la mandíbula desencajada con cada montón de cien.
Los dientes aparecen y desaparecen temerosos de morder esa lengua envenenada de codicia y el dueño de la cara pelada regresa del infierno de las víctimas propiciatorias y le observa con el gesto de quien ansía ese mordisco.
Es el rostro de la humanidad sometida y el anhelo del esqueleto es el de una humanidad acobardada, golpeada, aniquilada.
Una humanidad que ya no está; dientes que se apartan por miedo, por costumbre y por reflejo.
El negro manto de la muerte ya sin contención se esparce por la explanada terrestre; por las cimas escarpadas, por los fondos oceánicos.
Nada recuerda ya a aquel buen mundo que nos vio nacer.
Lo hemos defenestrado, lo hemos agotado, retorcido, roturado, quebrado, pulverizado, intoxicado.
Hemos hecho con nuestro mundo todo aquello que la sana prudencia y la mínima humanidad aconsejaban no hacer.
Nada ha quedado a salvo de la influencia infernal de la criatura, nada ha quedado suficientemente lejos del alcance del hombre.
A22Hoy que empezamos a vislumbrar las consecuencias de nuestros actos, acertamos a llamar al desastre “Fin del Mundo” y bajo ese paradigma nos lamentamos, nos reprochamos y, una vez más, nos equivocamos.
Todo se resume en ese homocentrismo cuasi divino que aplicamos a todo.
Observamos la naturaleza como algo supeditado a la existencia humana y nos equivocamos.
Las cosas son lo que son estemos o no estemos aquí, en el mundo.
Las cosas seguirán siendo lo que son cuando no estemos, el mundo seguirá dando vueltas y muchas especies que hoy cuentan los días de vida como un regalo, volverán a florecer, a crecer y a existir en paz.
Lo que llamamos fin del mundo, es el descanso para la naturaleza, lo que llamamos fin del mundo es el alivio para un mundo agotado que antes o después se va a librar de nosotros.
La estampa agigantada del gris jinete del apocalipsis nos ha acompañado en todo momento, casi desde que nos hicimos humanos.
Aprendimos a temer a la muerte antes que a agradecer la vida y con ese error de concepto indeleble en el alma nos lanzamos a dominar el planeta.
Un planeta que no era para nosotros, que no ea nuestro.
Hoy, el canto de los pájaros, el susurro del viento entre las ramas retorcidas de los árboles ha sido sustituido por nuestros gritos furiosos.
Por los gritos del jinete que llama a sus hermanos, a los monstruos del averno, a la muerte, al hambre y a la peste.
14996346692728Los llama para deleitarse juntos en la ferocidad humana sobre el mundo, para sobrecogerse con el sonido de nuestro odio, con el hedor de nuestro miedo, de nuestras heces, de todos los seres convertidos en alimentos.
El halo que mana de la humanidad devora en círculos concéntricos a todos los seres vivos.
La mortandad en la estampida será horrible, presas del pánico, empezarán a sonar los gritos.
El hombre fuerte no se detiene a mirar atrás, huye y sigue huyendo de su propia humanidad abriéndose paso a pisotones hasta que reventado le fallan las fuerzas.
Entonces el hombre fuerte ya no es más un hombre fuerte.
Ahora solo puede quedarse yaciente boca arriba viendo la suela de las botas de los hombres fuertes que le patean la boca y le pasan por encima.
Entre convulsiones y sollozos,a su lado cae otro, caen miles, millones; todos se dejan caer de rodillas y tratan de retener los últimos segundos de su vida para hacerlos eternos.
Última plegaria, un extraño silencio se hace fuerte, justo al final del montón de cuerpos se mueve un bulto gris.
Recoge monedas, se pierde en el embeleso del metal.
Demasiado tarde para plegarias, el olor a sangre es una explosión frenética en el aire.
Bestias que antes se escondían ahora no tienen miedo.
Bestias que se alimentaban de basura, vuelven a la carne frescay a la carroña, a la impune insolencia del hambre feroz e inocente.
Hay una lección poética en el fin del mundo que no es fin del mundo.
apocalipsis-asi-seria-el-mundo-y-la-naturaleza-sin-humanosHay una lección poética en el fin del mundo que no es más que el fin de una humanidad fallida.
La presión de unas fauces bien armadas hace estallar una cabeza.
La última cabeza viva, la última que no es aún cadáver.
Hay que tener mala suerte en la vida, en el último instante de vida.
de todas las bestias que podían acudir al festín, la primera en llegar es la menos paciente, es la que gusta de comer carne viva más que conformarse con la carroña muerta.
Gelatina blanda antes habitada por mil demonios retorna a la madre naturaleza hecha papilla en la misma cara de la muerte.
El cráneo pelado ríe una bienvenida.
Los jinetes y sus monturas desaparecen, el Mundo se levanta una vez más, como siempre condenado a errar eternamente.
Observa a la humanidad en su último aliento, el último hombre vivo llora y su grito final es un disparo al aire.
Después silencio, inspiración, espiración; de sus labios llenos de sangre un susurro postrero.
_Venid ¡Ya!_.

EVOLUCIÓN IDIOTA Y TRAPOS DE COLORES

El fenómeno de la interacción entre personas debería ser algo elevado, algo excelente.
No en vano, esa forma de comunicar abstracciones, de expresar cosas que no existen al mismo tiempo que las creamos o, mejor dicho, las imaginamos; es lo que nos separa de nuestros aspectos más animales.
Es el uso restringido de este don, en definitiva, el rasgo más significativo del ser humano y al mismo tiempo, la prueba irrefutable de que nuestra especie no nació para dominar este mundo sino para ser alimento de la especie dominante, de la realmente electa por la naturaleza y hoy aniquilada por aquel meteorito destructor.
Sin-título-1Difícil encontrar otra forma de explicar que el rasgo más excelente, más sutil del intelecto humano, lo apliquemos aderezado de dosis tremendas de la más dolorosa estupidez.
No sabemos qué hacer con la potestad de comunicarnos.
No sabemos qué decir cuando hay que decir algo, no sabemos callarnos cuando no tenemos nada que decir, no sabemos decir las palabras correctas cuando hay que decir algo de un modo concreto, no sabemos escuchar lo que nos dicen, no sabemos entender lo que oímos.
Todo ese regalo evolutivo que se nos dio cuando todas las especies precedentes fueron aniquiladas se reduce a un encogimiento de hombros; al silencio incómodo y a la risa estúpida.
Una vez que hemos entrado en la lógica del idiota, intentamos hacer alarde de un dominio que no tenemos sobre nuestros pensamientos.
Ante el fracaso, reaccionamos con soberbia y entonces la violencia y la crueldad toman el control.
A modo de retrasados mentales, nos autonombramos jueces y verdugos; odiamos a cualesquiera semejantes que demuestren un mejor control de sus mentes del que nosotros podremos tener en nuestra vida.
Odiar, temer a lo que nos supera, temer a lo que nos es desconocido, rechazar todo lo que nos suponga el mínimo esfuerzo mental.
Y es que de todos los fracasos, el de la propia inteligencia es, con mucho, el más doloroso.
Podemos aceptar una fatalidad, siempre hay imponderables fuera de nuestro alcance que van a justificar el fracaso.
Actualidad_257236604_51794650_855x1140Podemos justificar una confabulación, ser tonto, tierno o novato también es un razonamiento válido para la autocomplacencia.
Pero no podemos aceptar una respuesta estúpida, una falta de comprensión o una decisión errática, porque eso nos demuestra ante todos y ante nosotros mismos que estamos aquí de pura chiripa, que no merecemos el don que nos hemos encontrado y que nuestra incapacidad evolutiva es patente.
Es duro admitir que todo lo malo que nos acontece, no es por azares del destino, ni por fatalidades o alineaciones de planetas en nuestra contra.
Acontece porque uno se ve imbécil, se comprende imbécil y se siente imbécil.
Y eso, amigos míos es el padre de todos los puñales.
Es por esto que odiamos al líder, al jefe; porque su existencia revela que hay niveles de aptitud y que uno no está en el más alto.
Del mismo modo lo adulamos y tememos porque además de estúpidos, tampoco es que seamos una especie que recurra con especial querencia a la valentía.
Una vez que aceptamos al líder y que nos entregamos a la noble tarea de darle jabón a diestro y siniestro, odiaremos a todos los que se opongan a los designios de nuestro líder, de nuestro tirano electo.
Porque eso nos recuerda que no solo hay un tipo más apto que nosotros, sino que son varios y que nuestros cuernos no están en ese grupo de alta aptitud.
No es que no ser de los más capaces nos vaya a excluir del grupo, al contrario, la mediocridad es el aglutinante perfecto que integra a los estúpidos en el grupo.
La mediocridad es ese perdón colectivo, esa comprensión paternalista que los idiotas ocultos regalan al idiota declarado.
Y se sienten tan a gusto en el grupo de los mediocres, que lo protegen, lo defienden y lo mantienen mediocre y triste contra cualquier atisbo de iluminación.
La mediocridad se ha defendido históricamente y ha ganado absolutamente todas las batallas.
No es cosa de reírse un idiota mediocre, no, no es lo más inteligente que se puede hacer mofarse de un imbécil.
soy-un-idiota-1413250202395Dominan el mundo y deciden qué se aprende, qué no se aprende, qué ciencia se aplica, qué se actualiza, todo lo deciden ellos y se basan en criterios de intención, capacidad intelectual, economía y beneficios netos.
Un avance tecnológico que les suponga un esfuerzo entender no verá un mañana.
Un avance tecnológico que les suponga cambiar un hábito, no verá un mañana.
Un avance tecnológico que no compense con dinero contante y sonante la sustitución del negocio obsoleto no verá un mañana.
En este último caso, el mañana no solo no lo verá el proyecto; sino que tampoco lo verá su inventor, su empresa, su familia, sus amigos y todos los que sepan que existió un día tal proyecto.
No, no es inteligente reírse de un idiota, los idiotas establecen sus propias reglas, deciden que aprender cosas es de gente soberbia, que querer subir en la escala de valores es de engreídos y el rechazo social hacia el tipo raro que lee libros es frontal, cruel, metódico y furioso.
La soledad del inquieto frente al poder del idiota, culmina en el cien por cien de los casos con la exclusión social del inquieto y ante eso, el inteligente solo tiene un arma: la estupidez fingida.
Es dramático ver a un tipo inteligente defender la propia estupidez y proteger la estupidez de los demás.
El inteligente que se hace pasar por estúpido encuentra que así le aceptan y encuentra que desde las profundidades abisales de la imbecilidad, ascender es mucho, infinitamente más fácil.
No en vano compite con auténticos retrasados mentales.
Poco a poco los inteligentes disfrazados de idiotas, se hacen con el poder, potencian las capacidades retrasadas de los membrillos y se hacen con el poder.
photoUn poder basado en la tontería, un poder basado en los símbolos.
Esos listos infiltrados han establecido un sistema que se resume en una cosa, en un objeto: las banderas.
¿Cómo se usa una bandera?
Muy fácil.
1 Toma unos colores, inventa una historia lo más idiota posible y repítela hasta que tú mismo te la creas.
2 Dile a los idiotas que esa bandera los representa y convénceles de que gracias a esa bandera son socialmente mejores, físicamente más guapos, intelectualmente más listos e incluso genéticamente más aptos.
3 Convence a los idiotas de que no solo han de aceptar esa bandera y sentir esos colores; además han de adorar esa bandera.
¿Cómo conseguimos que un idiota adore un trozo de tela de colores?
No va a ser muy difícil, si se siente más guapo, más alto, más fuerte y más listo por adorar esa bandera; nada podrá evitar que se crea que Dios ha bajado del cielo, se ha plantado delante del listo disfrazado de imbécil y le ha dado superpoderes para que mantenga el buen nombre y el honor inmancillable de la bandera.
Y ahí sí, si por esa bandera el mismísimo Dios baja del cielo, eso ya debe ser cosa incontestable.
4 Rentabiliza el chollo; uno no organiza todo este batiburrillo de milagros para nada, hay que sacarle provecho ¿cómo se hace rentable una majadería? muy sencillo.
Una vez que has conseguido que los bobos sigan tu bandera, que la adoren y que se zampen la píldora de que tú y solo tú eres quien representa esa bandera, nada te impide pedirles que te paguen por dejarles adorar tu trapo de colores, que para eso Dios te lo concedió a ti, solo a ti y no a un gilipollas cualquiera.
hasta ahí podíamos llegar.
Nada en este mundo, ninguna de las estafas; de las burlas cometidas contra la humanidad logrará superar jamás al amor por la bandera.
lonelyEl tonto del culo trabajará como un burro toda su vida y pagará religiosamente con los frutos de su esfuerzo, con la mayor parte de los frutos de su esfuerzo, al tipo que gestiona los temas banderiles.
Y eso será así por el resto de su vida.
Lo bueno es que, una vez que aceptamos vivir en ese caldo espeso de mediocridad, esto que llamamos estupidez es lo que consideramos normalidad.
No duele, no molesta, no avergüenza… siempre y cuando no pienses demasiado.
Siempre y cuando no venga un listillo de esos y te venga contando sus pensamientos listillos para sacarte de tu círculo de confort.
Malditos culturetas de mierda, voy a rezar y a besar mi bandera para limpiar los malos pensamientos de mi cabeza.
Mañana le pincho las ruedas y le rayo el coche a ese cabrón.
Somos los mejores.

SEMBRAR ODIO, ROMPER ESPAÑA

Uno recapacita, se lo piensa y le da una vuelta tras otra.
Es fácil dar con la mirada perdida en sentimientos encontrados.
Por un lado, la condición democrática le lleva a uno a querer urnas, a desear de todo corazón que todo aquel que tenga algo que decir, algo que opinar, algo que desear; pueda expresarlo libremente en un marco sereno y con políticos de máxima altura.
Por otro lado, la condición de español, aboca al deseo íntimo de un país grande, unido y solidario.
Los independentistas, los políticos que se alimentan de tal deseo, ofrecieron una quimera a sus votantes, gentes honestas que comparten el ideal de tener un día un país propio.
cataluc3b1a_juegoUna vez más contaminaron, intoxicaron un ideal de libertad para reconducir a la opinión pública a campos más propicios, más cercanos al círculo de confort de la casta política que nos somete.
Puede no ser el mejor ideal a nuestros ojos el independentismo, puede ser una ruptura lo que plantean y lo es, objetivamente lo es.
Lo que hay que decirle a esas gentes, más bien preguntarles, si de verdad pensaban que basta con un deseo, por lícito que sea tener una ideología y un anhelo de libertad, para que un Estado permita la secesión de una parte de su territorio.
En qué parte de su ideario les han dicho que ellos podían querer irse y que el resto de España iba a aceptar semejante cosa sin intervenir.
Puede ser que ellos en su intimidad lo creyesen porque románticamente querían creerlo, jamás se podrá reprochar un deseo semejante en una sociedad democrática.
Y a eso es a donde debemos ir.
¿Somos una civilización democrática? ¿estamos dotados para la democracia o debemos asumir el hecho inequívoco de que aún no merecemos la libertad por la que tanta sangre hemos derramado?
La verdad es que todos nos ponemos en modo grandioso cuando hablamos de nuestros derechos, los de los nuestros, los de nuestra gente; en resumen, los derechos de los que piensan como yo.
Pero cabría reconsiderar el modo con que reaccionamos cuando el planteamiento nos es contrario.
Precisamente el momento en que precisamos recurrir a todo nuestro arsenal ideológico, a todo nuestro pensamiento democrático para recibir la confrontación dialogada.
Suspendemos una vez tras otra.
Si algo hemos aprendido en todo este tiempo es que las personas nos vendemos, nos corrompemos, nos olvidamos, obviamos el sufrimiento ajeno.
Vemos cada día como muere gente para que la clase política pueda hacer millonarios a sus amigos.
hablamos de corrupción como si se tratase de algo abstracto, como si fuese una suerte de hipótesis teórica en la que solo los números bailan de un lado a otro sin que, en última instancia, nos afecte realmente.
Pero no nos preguntamos en qué consiste realmente que la ministra Ana Mato robe cuando es ministra de sanidad.
No nos queremos dar cuenta de que cuando un ministro de sanidad roba de su ministerio, eso se traduce en gente que no va a ser curada, gente que no va a ser tratada, gente; cientos de miles de personas que van a morir porque esa ministra con nombre y apellido: Ana Mato, ha robado el dinero que estaba destinado a curarles.
Nos ecandalizamos de que los catalanes hoy quieran irse, no nos escandalizamos de que más de dos millones de personas hayan tenido que irse para evitar la pobreza a la que personas como Ana Mato abocan a sus familias.
Y es un gran problema, porque para entender el afán independentista, habrá que entender primero qué es lo que odian de España, que es eso que les espanta tanto a todas esas personas de nuestro país como para asumir y aceptar el castigo por intentar irse.
Podemos extrapolar las consecuencias de esta deriva independentista a esos millones de personas que ya se han ido sin que un solo patriota haga ruido alguno.
8caf05886253a0fa18c9ed343cbce751-mans-barcelona-575x400Podemos aplicar las consecuencias de semejante acto de soberbia a esos ministros que asesinan, sí; hay que decirlo, asesinan cientos de miles de seres humanos con el único fin de enriquecerse ellos y sus amigos.
Con esas gentes que emigraron se fue lo mejor que teníamos, el relevo generacional, la juventud, aquellos en los que invertimos dinero y esfuerzo para lograr líderes y figuras en el futuro.
Con aquellos que murieron en listas de espera, se fue cualquier excusa que tenga que ver con la justicia, con la humanidad, con la decencia.
A nadie le ha importado, a nadie le importa.
Todo se reduce a una frontera que cambia, a una realidad que se transforma.
Todo se traduce a escupir la opinión ajena y a dar cobertura ideológica a monstruos, asesinos de masas, políticos sin escrúpulos porque, a fin de cuentas odias a una de las partes y solo quieres que se jodan.
Podemos pensar en que todos los malos son culpables, aunque la verdad es que todos tenemos culpa en lo que está ocurriendo.
La realidad no va a cambiar por mucho maquillaje ideológico que queramos aplicar ahora a la situación.
Es un desastre sin paliativos, es una tragedia nacional a la que nos han llevado políticos corruptos, un Rey vago, anacrónico, inoperante y cobarde además de una clase política aterrorizada ante el mínimo desafío.
Uno lee los acontecimientos y piensa en los pasos que nos han llevado hasta aquí.
No creo que ni por un segundo Puigdemont pensase que iba a lograr la independencia de Catalunya, no creo que Junqueras, Rufián o Gabriel tuviesen la más mínima duda del fracaso absoluto de su proyecto.
Son políticos profesionales y a estas alturas nadie en su sano juicio los va a tachar de majaderos.
No, esa gente sabe perfectamente lo que hacen, no dan puntada sin hilo.
¿Por qué lanzaron a su pueblo al desastre de esa manera? ¿por qué insistieron en la demolición social, política y económica de millones de ciudadanos?
Tampoco creo que Rajoy y su banda criminal pensasen un solo segundo que aplicando con desmesura la violencia sobre aquellas gentes fuesen a lograr otra cosa que prolongar hasta más allá de lo civilizado una situación terrible que afecta personas, familias, pueblos.
¿Por qué entraron al trapo? ¿por qué llevarnos a todos los españoles a semejante encrucijada?
Cuando dos fuerzas antagónicas se obstinan en cometer los mismos errores en complicar más y más un problema, ya debemos ser los ciudadanos, la gente quien tome las riendas de la verdad.
Ya no vamos a encontrar respuestas en la confrontación, porque ambas partes se están beneficiando políticamente del destrozo.
Ahora lo que debemos hacer es detenernos, dejar de pensar en modo odio, reducir el ruído de nuestras cabezas  y empezar a buscar las cosas que hacen a esos dos contendientes querer “ayudarse” mutuamente en la destrucción social de un país.
¿Qué les une? ¿qué intereses comunes les asisten?
Y aquí sí, aquí aparecen respuestas diáfanas, las razones primeras y últimas que nadie quiere ver y que todos ellos quieren esconder.
Con los tres mayores ayuntamientos de España pedidos, los movimientos sociales se están convirtiendo en una úlcera sangrante que los está relevando poco a poco de las esferas de poder.
DLQYjfeU8AA-M8IHa empezado despacio, crujiendo todo el sistema.
Recordemos al hablar de “sistema” que nos referimos a un sistema al que ambas partes han rendido pleitesía históricamente, un sistema que les ha beneficiado y que les ha enriquecido más allá de lo imaginable.
Ese sistema ahora se tambalea, y en su agitación aterrorizada, han quemado naves valiosas.
Los medios de comunicación escrita son juguetes rotos a los que ya nadie cree, los medios audiovisuales siguen la misma degradación, los rostros mediáticos en los que se apoyaban para diseminar su credo ya no son sino payasos de circo.
Todos los argumentos que antes servían para dar un tinte de confrontación a las partes, mientras sus políticos negociaban mordidas juntos, han caído.
Políticos encarcelados, políticos “infartados” a pocos días de testificar, ministros descubiertos, masa social en desbandada y por último, la mayor fuente de votos falsos con que esos partidos sustentaban su poder, la empresa INDRA, tocada de muerte y sus manejos descubiertos y denunciados.
¿Qué les queda?
Les queda intoxicar a esos nuevos movimientos, ubicarlos en esa incómoda equidistancia en la que las opciones democráticas sean demasiado “españolas” para los independentistas y al mismo tiempo, demasiado “proindependentstas” para los españoles.
Esa es la jugada, ese es el fin común de Puigdemont y Rajoy; destruir la nueva opción al precio que sea.
Y ese precio no es otro que lo que tenemos delante de nuestras narices; violencia, ruptura, ruido, armas…
Van a intentar una guerra, van a traer la muerte una vez más a nuestra historia y solo el pueblo puede poner fin a esto.
Porque tanto si se quedan como si se van, atrás va a quedar un rastro de odio tan profundo que nos va a hacer muy difícil evolucionar positivamente como sociedad.

UN SEÑOR MONÁRQUICO

Un monárquico es un hombre de bien, un hombre a la antigua, de los de antes .
Lo que ellos suelen decir a gritos e inflando el pecho, un hombre de verdad.
Pues sí.
Un hombre de verdad que considera que un niño cualquiera, una personita a la que no ha visto en su vida y a la que no conoce de nada, merece ser príncipe porque es, a su sano juicio, objetivamente mejor que sus propios hijos.
No es que haya hecho el príncipe niño gran cosa en la vida para hacerse con el derecho de sucesión.
monarquia-1-e1506440141746No es que lo vaya a hacer en los años venideros, ni mucho menos en los siguientes.
Todo lo que ha necesitado hacer el heredero al trono y que es más que suficiente para el buen monárquico como prueba de su valía, es nacer en otra familia que no es la suya.
Dicho así no parece ser muy complicado, nada que no pueda hacer cualquiera.
No es que el monárquico piense que hay familias mejores que suya, no; eso jamás.
Es que considera que su propia familia, y por ende sus propios hijos, son inferiores a la familia del Rey.
Normalmente ese sentimiento de inferioridad del monárquico se extiende a todo el aparato que acompaña a la figura real.
Es decir, basta que una familia o persona haya tenido contacto con el Rey para que el monárquico se considere a sí mismo y aus hijos como inferiores a ellos.
Puede ser el tirano de una república bananera, puede ser el dictador genocida de un emirato petrolero; pude ser una señora de dudoso recato…
Si ha tenido contacto estrecho con el Rey, sea quien sea, es superior a sus hijos y al resto de su familia.
Así son los monárquicos, saben estar, saben su lugar; abajo, humildes.
Es el monárquico un tipo con estructura emocional.
Por ejemplo, considera que los niños valen más que las niñas; los ricos más que los pobres; las mujeres ricas valen más que los hombres pobres y los hijos de los ricos valen más que los hijos de los pobres.
Incluso más que sus propios hijos y por eso agradece que haya una ley que certifique tal verdad.
Y no es que desprecie los logros de sus hijas, es que sabe valorar sus guerras y tampoco es que considere necesaria una inversión desmesurada en una educación demasiado extensa para sus niñas.
Lamenta con dolor en el alma estos tiempos de despropósito en los que una mujer cualquiera puede alcanzar puestos de poder e incluso estudiar una carrera.
playmobil-kings_00000Es algo reservado solo a unas pocas mujeres que después han logrado llegar a Reinas, solo a ellas, el resto tiene su lugar y no es precisamente entre libros.
Así son los monárquicos, conocen el lugar de las cosas y de las personas.
Sabe también que ese príncipe que vale más que sus propios hijos no ha llegado ahí por suerte o por casualidades del destino, no.
Ese niño que vale, él solo y por el simple hecho de nacer, más que sus hijos, sus sobrinos, sus hermanos y sus nietos mismos si los hubiere, es así porque ha venido a este mundo en una familia que lleva mucho tiempo valiendo más que todos los hijos de todas las familias de todos los pueblos de su país.
Eso es lo que entiende un monárquico que sabe el lugar y el valor de las cosas y de las personas.
No tiene su sentimiento nada que ver con el miedo genético insuflado en las almas a base de barbaridad e historia medievales, no.
No tiene que ver con que esa familia especial por nacimiento tenga un ejército de asesinos dispuestos a asesinar a todos los hijos, a todos los hermanos, a todos los sobrinos y a todos los nietos si los hubiere, de todos los humanos inferiores, no.
Tampoco tiene que ver con un complejo de inferioridad que le hace inconcebible pensar que sus propios hijos plebeyos son igual que cualquier otro ser humano.
Ni más ni menos que cualquier otro ser humano.
Un monárquico ama a sus hijos, pero los considera inferiores, siervos de ese príncipe cuyo mérito es haber nacido dentro de una familia que hace siglos aprendió, cultivó y ejerció el noble arte de matar muchos niños inferiores como los suyos propios y muchos padres inferiores como él mismo a lo largo de la historia.
Pero no es miedo endémico lo que mueve el sentimiento del monárquico, no; es amor.
Un monárquico celebra los logros de su príncipe y sobre todos los logros, los de su Rey que para eso es Rey y el príncipe aún no.
Un monárquico llora la muerte del Rey sin que parezca triste por la coronación del heredero y llora emocionado de felicidad el ascenso del hijo a Rey sin que parezca alegría por el fin del viejo Rey.
598cff7f2eb24No es cosa baladí eso de la justa medida; te pasas un pelo a un lado u otro con las lágrimas y las risas y puedes ser visto como uno de esos republicanos satánicos o algo peor por el resto de tus días.
Porque un monárquico sabe cuán superiores son esa familia a la suya propia.
El monárquico nace y se enorgullece de servir, no está hecho más que para aceptar los designios de ese Rey que vale más él solo que todos sus propios hijos y que todos sus propios nietos.
Así son ellos, justifican traiciones conyugales porque el Rey puede hacer esas cosas, es tan superior a todo y a todos que puede perfectamente disponer de cuerpos y pieles como si de corbatas se tratase.
Hoy una rubia, hoy una morena, da igual, las mujeres inferiores están para dar solaz y disfrute al ser superior y nosotros todos sus inferiores correspondemos a su bendición con nuestros impuestos, con el fruto de nuestro trabajo.
Y es que para el monárquico no hay mejor fin de las arcas públicas que el alivio del ardor sexual de su Rey.
Imposible anteponer el salvar vidas de humanos inferiores, un insulto usarlo para educar a niños plebeyos.
Cuando el falo regio entra en erección, ha de encontrar debida disposición de agujero en el que descargar fluidos y eso, seres inferiores, cuesta dinero.
No necesita el Rey erecto dosis medicamentosa alguna, no necesita tampoco saber la lista de sus antepasados muertos, no.
Necesita un agujero bien aderezado de suavidades y buen hacer porque se trata de representar la  viril hombría de todos sus súbditos que, siendo inferiores al Rey, son superiores al resto del mundo.
Podría ser su propia e inferior hija la usada, rota por todos sus agujeros y tirada calle abajo por el Rey, el cuerpecito caería a los pies del monárquico y éste moriría de orgullo.
king-689730_1280Al monárquico le enorgullece la hombría de su Rey y al mismo tiempo le enorgullece también la entereza con que la Reina traga metralla.
Nadie como una Reina es capaz de aguantar la compostura en los peores momentos, porque aún siendo una mujer, lo cual la hace intrínsecamente inferior a su marido, además es una persona superior pues ha nacido en esa familia superior, llena de gente superior a sus propios hijos y nietos.
Y es que los inferiores de la familia real son absolutamente superiores a los hijos y a los nietos del monárquico.
¿Que los vástagos herederos al trono y aspirantes son unos torpes en la escuela? Pues lo mejor será no ofender a Su Majestad dando estudios a los propios hijos, no vamos a humillar al señor superior haciéndole pasar por imbécil delante de nuestros hijos que a fin de cuentas son los hijos normales de unos padres normales, es decir, inferiores.
Y es que un monárquico es un tipo de los de antes, a la antigua, un hombre de verdad.
Yo voy a ducharme, me siento imbécil y sucio.

CARTA ABIERTA DE UN ROJO A UN AZUL

Antes de nada quisiera aclarar unos conceptos de apreciación.
Conceptos básicos que ordenados correctamente, fueron los que me ayudaron a alcanzar las conclusiones, a mi juicio, correctas.
distinguir-izquierda-derechaDesde entonces no las he abandonado, a las conclusiones digo, y la verdad es que en cada momento, ante cada incidencia, me dan el argumento perfecto para dar con la explicación rápida y simple de los acontecimientos.
El partido o los partidos en el gobierno.
Hablamos de la coalición PSOE-PP, la connivencia entre los dos grandes partidos, la unión de los partidos del 78…
En fin, quisiera saber si alguien conoce que en la alternancia política del período bipartidista, si alguien menos desmemoriado que un servidor, recuerda una ocasión en la cual uno de los relevistas haya revocado o derogado una ley de calado social impuesta injustamente por su antecesor.
Mi memoria no tiene registros al respecto, mi memoria dice que cuando un partido condena a la miseria a un grupo más o menos amplio de la masa social del país durante su mandato, lo hace con la absoluta seguridad de que el partido político entrante no va a faltar a su pacto de “caballeros” no va a traicionar el acuerdo tácito de no agresión y se va a limitar a reprimir violentamente a desilusionados, descontentos y furiosos protestones cuando estén en el gobierno.
Y es que la fidelidad de los partidos es sólida, inquebrantable y por supuesto es otra.
Es cierto que son diferentes colores, diferentes siglas, diferentes rostros; pero son mismas políticas, mismos servilismos, mismos privilegios, mismos hábitos corruptos.
Llegué a una conclusión, cuando un grupo de políticos hablan de bipartidismo, es que quieren convencerte de que hay dos partidos donde solo hay uno.
Cuando un partido político acusa al opositor de traidor, es porque ellos traicionan.
Cuando un partido político acusa al opositor de corrupto y ladrón es porque ellos corrompen y roban.
Cuando un partido político acusa al opositor de autoritario y agresivo es porque ellos son autoritarios y gustan de aplicar violencia a los descarados ciudadanos discordantes.
Y así con todo.
Cuando un partido político firma una Constitución como pistoletazo de salida y acto seguido toda su estrategia política se circunscribe a reducir a papel mojado lo firmado, es momento de cambiar de colores.
Cuando el relevo, no solo no arregla el desastre, sino que lo empeora aún más, ha llegado el momento de buscar una alternativa que no sea ni uno ni otro porque lo más seguro es que ambos sean el mismo.
Y esta polarización ficticia, solo puesta en práctica por el sufrido populacho es la piedra angular en la que se basa el engaño.
Resulta que uno de los socios del bipartito dice representar la derecha.
Obviamente el otro debe conformarse con decir que representa a la izquierda.
Entonces toman cánticos de izquierdas y cánticos de derechas; estandartes de izquierdas y estandartes de derechas y el pueblo les sigue conforme a sus propias convicciones.
composite of Hands holding cup with goals graphicsEs tal el desastre ideológico inducido que puedes encontrarte perfectamente a personas desahuciadas, a obreros que se han tenido que ir a vivir a pisos compartidos, clamando y vitoreando a los partidos que han hecho y dispuesto todos los mecanismos precisos para que el banco pueda quitarles la casa, embargarles la nómina de por vida y además persistir con la deuda.
Puedes encontrarte gente que está siendo hoy reprimida a golpes; a patadas e incluso lesionadas con armas ilegales, vitorear a los que le han aplicado violencia con fruición solo porque los sicarios se van a golpear a otros tipos bien lejos, otros tipos que les caen mal.
Dicen los que abogan por la línea de la derecha que lo que procede es bajar impuestos y que para eso lo suyo es reducir las pensiones. Eso para ellos es lo bueno, lo correcto, lo moderno.
Moderno para ellos es también que los abuelos trabajen hasta no poder con el alma mientras sus hijos y sus nietos están en el paro. Y uno se pregunta ¿cómo puede estar la gente de derechas de acuerdo con esto?
Si los trabajadores mayores trabajan y no dejan paso a las generaciones siguientes, lo que acontece es que no hay relevo generacional,
Me explico.
En el intervalo en el que una generación deja paso a la siguiente y muere, se da el hecho de que el jubilado tiene su pensión prácticamente libre de cargas.
Ha trabajado toda su vida, ha pagado su casa, ha pagado su coche, tiene dinero y no tiene deudas.
Eso amigos míos se llama “economía saneada” y es algo contagioso, cuanta más economía saneada hay en un pueblo, país, región, sitio… más dinero circula por la calle, más y mejor economía, más y mejor resultados ofrecerán los negocios allí ubicados.
Mientras tanto, esa nueva generación entra en tromba al mercado laboral y se encuentra con dinerito fresco, ya sabéis, dinerito para comprar las casas que se construyen y que languidecen como urbanizaciones fantasma a punto de derrumbarse por puro abandono, dinerito para comprar los coches que se oxidan en las campas de las fábricas, dinerito para comprar una TV, un PC, hacer un viajecito.
Ahí es nada, al final va a resultar que las gentes de derechas van a estar más interesadas en que se hagan políticas de izquierdas que las gentes de izquierdas.
Todo se reduce a un pensamiento peregrino:
Si tengo un sueldo digno puedo consumir,si consumo las empresas venden sus productos y son productivas.
liquidacion-por-cierre-asi-murio-el-madrid-de-barrioSi Las empresas producen contratan gente, si amigos; cuando las empresas venden mucho, tienen que producir mucho y para eso lo único que pueden hacer es contratar más gente.
Esto es lo que se llama bonanza y es un mecanismo bien simple y funcional.
Y es perfecto porque es cíclico, una suerte de círculo vicioso en el que la producción genera riqueza, la riqueza empuja al consumo, el consumo a la producción, la producción a la contratación y volvemos a empezar.
Pues no lo entienden, y como no lo entienden lo que han hecho es romper ese círculo virtuoso, romper la eficacia productiva.
Cuando el gobierno financia empresas incapaces de generar un euro si no es robando o chupando de las arcas públicas, cuando una empresa se hace gigantesca a base de favores del gobierno, de sobornos, de trampas, lo primero que entiende su junta directiva es que no solo no necesita ser competitiva, sino que es contrario a sus intereses serlo.
¿Para qué necesita ser competitiva si basta con sobornar a un político para recibir suculentos contratos?
Aquí muchas empresas mueren aplastadas por el colegueo.
¿Para qué necesita la empresa del amiguete invertir en I+D si es mucho más barato contratar mano de obra esclava en países tercermundistas?
Aquí otras muchas empresas caen del mercado.
¿Para qué necesita una empresa pagar impuestos en el país cuando los políticos le brindan la posibilidad de hacerlo en un lugar más benévolo?
Aquí no solo caen las empresas honestas, que las hay, aquí cae el país entero, pero como juran y perjuran que son de derechas y eso lo más “IN” del patriotismo, los mismos perjudicados lo dan por bueno y lo aplauden.
¿Para qué necesita una empresa ser rentable?
Si cuando la empresa da pérdidas, hay un gobierno amigo que va a dejar morir miles, cientos de miles de enfermos para juntar ingentes cantidades de dinero que arreglen el destrozo empresarial y económico provocados por esas empresas.
Y cuando rompemos el círculo permitiendo que una empresa pueda vivir sin ser rentable, sin ser productiva y sin ser honesta con el país, lo único que nos queda es sentarnos a esperar el desastre.
Llegan las consecuencias de esa competencia desleal que es el cierre de cientos de empresas tan de derechas son sus directivos como vosotros.
Llegan lo despidos masivos, el dinero cesa en su fluír, la economía se detiene y más empresas medianas, pequeñas y familiares van al averno.
Señores de derechas, no quiero que se hagan ustedes de izquierdas, nada más lejos de mi intención.
IMG00003-20101026-1608De hecho, voy a serles muy sincero.
Quiero, necesito mucho que ustedes sean de derechas, muy de derechas, pero de derechas de verdad.
Busquen empresas y empresarios honestos a los que encumbrar, busquen dentro de esos empresarios admirables alguien a quien admirar; alguien en cuyo ejemplo se vean representados y pidan; supliquen a esa persona que oposite a la cima.
Tanto si gana, como si pierde, será un avance objetivo para todos.
Señoras y señores de derechas, se lo dice un tipo de izquierdas, hagan de este un país productivo, rentabilicen sus inversiones, conviertan su trabajo en riqueza, cuanta más riqueza mejor.
Porque esa es otra, del mismo modo que no creo que haya un solo empresario honesto que quiera ver a sus potenciales clientes en la miseria… ¿creen ustedes que hay un solo trabajador honesto que desee a la empresa en la que trabaja que se arruine y cierre?
Los empresarios que producen deben ganar dinero, mucho dinero y esa es la diferencia, los de ahora destruyen la economía.
Por ahí debe haber alguno con ideas, con intención y con pujanza para asumir el control, solo que vuestra ceguera y el rostro de hormigón de los empresarios y sus amigos políticos de ahora, no se lo permiten.
Pues eso, derechas e izquierdas son cosméticos con los que unos tipos muy avispados han maquillado la sociedad moderna.
Es puro artificio y la verdad es que los de izquierdas sin ustedes los de derechas no seremos y ustedes los de derechas sin nosotros los de izquierdas, no tienen razón de ser.
Con lo cual, dejen de votar a ladrones, mentirosos y sinvergüenzas, sean ustedes de derechas y hagan lo que deben hacer.

DE NAZIS DESATADOS Y CONDICIONES HUMANAS

Mucho llevamos hablado sobre la violencia de corte político en España.
Pero nunca lo hemos hecho desde el punto de vista humano.
Hay un componente atávico en la reacción violenta, un componente profundamente humano que solemos pasar por alto y esto tiene una razón.
La reacción violenta se desencadena cuando te sabes perdido, cuando sabes que no tienes más argumento que defender tu postura con la fuerza.
Es por eso que hablamos de violencia como si se tratase de algo que emerge por generación espontánea, como si apareciese sin más como una suerte de fermento y no como la reacción humana de una especie especialmente proclive a la agresividad, a la violencia.
nazi1Capacidad innata, impresa a fuego en nuestro ADN y que nos enfrenta a lo más básico y ancestral de nuestra condición animal.
Todos los animales se amenazan, se advierten, muestran su poder destructivo o su capacidad asesina antes de asestar el golpe.
Saben que el momento de desencadenar la fuerza, es un instante límite, situación que deberá defender con la propia vida y sabe que eso acontece cuando sus armas disuasorias han fracasado.
No es la violencia una efervescencia automática, no.
La violencia nace de la determinación humana a matar, a agredir, a ser agresivo con el rival.
Así somos y en ese sentimiento retrógrado es donde se forjan los nacionalismos, el terrorismo y el fascismo.
Nacionalismo; terrorismo y fascismo, lo queramos o no, representan la forma contemporánea de hacer política.
Un gobierno que gobierna contra su pueblo apelará al sentimiento nacionalista de esa masa estúpida que todos los grupos sumisos e imbéciles han de sufrir.
Un gobierno corrupto, aplicará violencia contra el pueblo al que oprime.
Un gobierno que miente, terminara declarando proscritos cualesquiera pensamientos, ideales o razonamientos que les lleve contra las cuerdas.
Del mismo modo que el oponente político a ese gobierno violento, aplicará las mismas armas para hacerse con esas cotas de poder.
Lo que hemos vivido estos días en España, la marea de violencia desatada en las calles de nuestro país no es sino el fin de la etapa de las amenazas.
Los que tienen el poder se saben perdidos, los que quieren el poder se saben ganadores.
Estamos en esa etapa fronteriza, al borde de ese punto de no retorno en el que las cosas cambian, los paradigmas cambian, los pensamientos cambian y la humanidad, la población se tensiona.
nazi2Los que se han lucrado, los que se han elevado a los olimpos del poder en el sistema que agoniza se resiste a perder ese poder.
Los que rozan el cielo con los dedos empujan con ferocidad.
En medio la población sangrando, en medio el pueblo roto, herido, furioso.
Un pueblo al que han adoctrinado en la sumisión, en el miedo a los cambios, reacciona con fuerza cuando le dicen que todos esos años de aceptación sumisa del abuso, no le han servido de nada.
Un pueblo leal reacciona con ceguera inducida cuando le dicen que aquellos que decían amar su paria no eran sino unos traidores recalcitrantes que se han reído de su país, de su bandera, de los símbolos que tanto aman.
Ese pueblo adoctrinado, no reacciona contra los traidores, reacciona contra los que quieren cambiar esa realidad.
Y es que cuando la certeza se empeña en reírse de uno, lo único que queda es el soñar con un día de luz.
Pero si la realidad cambia, ni la esperanza de ver el sueño cumplido queda.
Y cuando el espejismo se disipa, queda una realidad desoladora a la que es duro enfrentarse.
Te das cuenta de que todo lo que hiciste fue malo para ti, todo lo que desease fue malo para tus hijos, todo lo que defendiste fue malo para tus mayores.
Entonces te das cuenta de que tú fuiste el problema y ahí la reacción habitual en el alma frágil es la de la negación defensiva.
Es por eso que reaccionan violentamente contra los que luchan por un futuro mejor, incluso para los violentos y sus familias, en vez de volverse contra los traidores.
Se acaba el tiempo de las amenazas, ambos rivales han mostrado sus armas y el resultado no es alentador para el gobierno actual, se saben perdidos.
Solo queda una opción, la violencia y eso es lo que están haciendo.
Lo que está aconteciendo estos último días en Cataluña y Valencia, solo es uno de los últimos estertores de un monstruo moribundo.
nazi3Un recuento de efectivos para valorar el posible resultado de una contienda generalizada, un saber lo que les espera si deciden que han de defender sus privilegios por la fuerza.
Los corruptos, los mentirosos, los ladrones, los asesinos van a matar por ese poder, solo intentan hacerse a la idea del volumen de sus fuerzas.
Es por eso que hay violentos atacando a gente pacífica en las calles con la connivencia y la más absolutamente cobarde permisividad de las fuerzas del orden, una última muestra de fuerza, una última muestra de determinación, un último aliento antes de hacer sangrar, una vez más a España y desaparecer.
Lo que debemos plantearnos es ¿qué vamosa hacer con los rescoldos de ese fuego que nos quema hoy? ¿será impune todo este dolor? ¿será impune todo este daño?
El tiempo y la justicia tomarán esas decisiones por nosotros, ese nuevo paradigma que empuja no lo va a tener fácil y la verdad, de su capacidad de gestionar la rabia del derrotado dependerá la estabilidad y el progreso de la nueva sociedad.
Veremos.