SEXO DE LEY.


Erase que se era un mundo en el que unos señores pensaban que si los hombres eran felices, si disfrutaban en vida de las cosas bellas de la vida se harían ociosos, se desviarían de los caminos tan bien adoquinados ellos. Y he aquí que había un modo de relacionarse entre los seres humanos por el cual mostraban una especial querencia; a ese ámbito de relacionarse le pusieron de nombre Sexo. Acto seguido, viendo que las almas se hacían disolutas disfrutando del dulce sabor que el sexo proporcionaba y hacían caso omiso de los dogmas con los que las lejanas iglesias dominaban sus voluntades, el asunto pasó a la jurisdicción de jueces y legisladores. Estos que solo querían participar de las inmensas cotas de poder que disfrutaba el clero por gracia de Dios se mostraron inclinados a firmar leyes de carácter represivo, absurdas normas de comportanmiento, flagrantes inmiscusiones en el ámbito privado de las personas con la única intención de poner fronteras a la libertad individual del ser humano. Así proliferaron una serie de normas insólitas y ridículas en las que el sexo y sus diferentes prácticas son demonizados y adecuadamente reguladas a fuerza de decreto ley y sanción ejemplar. Así, nos encontramos con que en el norteamericano estado de Arkansas está prohibido a las mujeres poseer dos vibradores, lo que no se es si hay algún tipo de homologación para ese único consolador o ese al menos, es a gusto de la usuaria; también sería bueno especificar si el delito está en ese numero concreto, dos, y por el contrario pueden tener todos los que quieran pero a condición de que sean menos o más de dos. Claro que, a falta de artilugios mecánicos, uno siempre puede optar por la solución unipersonal, aunque se debe tener en cuenta que la masturbación está tipificada como delito en muchos estados y no quiero ni pensar si una especie de SGAE sexual declara que como los dedos producen placer sexual han de amputarse los sobrantes. Por otro lado, si en algo han ponderado los legisladores clericaloides es en la especial atención que han prestado al componente femenino del sexo, la especial querencia que han puesto en rechazar cualquier manifestación de placer femenino, sentimiento cristiano profundamente enraizado con el burka o la ablación musulmanes. Así, por ejemplo, si una mujer, piensa mudarse a vivir con amigas en los estados norteamericanos de Ohio o Pennsylvania, ha de tener presente que en estos estados, si habitan cinco o más mujeres en la misma casa, se las puede tomar por prostitutas o regentes de prostíbulo. Supongo que los que suscribieron aquellas leyes tenían unas madres, tías, hermanas, primas, etc… de lo más divertidas. De hacer el ridículo, los jueces de aquel entonces pasaron al bochorno enfermizo, al onanismo pajillero llevado a la mirada depravada y sucia, permitiendo legislar sobre, por ejemplo, el sexo oral y anal, considerándolos como prácticas aberrantes y como tales tipificados como faltas o, incluso, delitos en los estados de Carolina del Sur, Arkansas, Utah o Dakota del sur, entre otros. Así que ya saben no saquen sus vergüenzas si no es ante su abogado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s