SECUESTRO TUNEADO.


Esta chica menudita con cara de indígena y sonrisa alelada iba para presidenta de Colombia, ni más ni menos, pero un día una mala idea se cruzó en su camino. Pensó que si tomaba por gilipollas a todos sus paisanos, a los de las FARC incluidos, y de paso al resto del mundo, su carrera como candidata presidencial experimentaría un impulso definitivo, se veía como presidenta estrechando las manos más excelsas y de compras en las tiendas más perversas de las calles más luminosas del mundo mundial. Y así en loor de multitudes con las exclamaciones de solidaria indignación como banda sonora, envía a la humanidad las imágenes de una rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, una mujer luchando por sobrevivir demudada de sufrimiento, una cutre escenificación realizada por el productor de algún culebrón demencial de esos con los que nos timan desde allende los mares y que nuestras televisiones compran al kilo para torturarnos y volvernos más membrillos de lo que ya de por nosotros mismos somos. Para mi que la proliferación de estas producciones tiene mucho que ver con la seguridad con que la clase política y los candidatos de turno nos desprecian y ningunean, la serenidad con la que al mirarnos no ven más que una banda de borregos balando al son de sus guitarrones. Así que esta nueva reina mediatica, muy en su papel de fenómeno del timo-reallity viendo que aquello de la rentabilidad política no iba ni tan bien ni tan rápido como pensaba, decidió dar un paso adelante, una vuelta de rosca más en el espantajo que nos plantó delante y buscar lo que de verdad quería, lo que de verdad quieren todos estos buscavidas con corbata o las cortesanas de puño y rosa en alto, mirada entrañable al horizonte y Manolos Blanick por lo bajo; el vil metal. Porque su oposición a la presidencia lo único que buscaba era plata, dinerito, pasta, manteca, duros, pesos, chines, dólares, eso sí, en cantidades industriales. No me digan que se tragaron aquello de que los malos la secuestraron porque veían en ella a la libertadora de su país, a la adalidesa que sobre un caballo o Porsche blanco iba a sacar a la nación colombiana del marronazo que tiene con los políticos que le han caído en desgracia. Por favor, miren esa cara y díganme que no se lo habían creído por dios. Para conseguir sus fines, ni corta ni perezosa va y exige al gobierno colombiano un pastizal de los de cagate perrito, solo comparable al que exigió al gobierno francés. A día de hoy, esta especie de idiota oportunista se echa atrás tras escuchar desde la selva colombiana donde estuvo haciendo la dieta de la alcachofa para ir de delgadísima y maltratadísima víctima chachimolongui de las malvadas FARC, las risas que se estaban echando desde París y Bogotá a dúo. Y lo hace desde su particular concepto de la realidad, desde ese mundo de nunca jamás en el que todos los seres humanos menos ella son estúpidos y en el que todos nos creemos que ella con espectacular generosidad y desprendimiento por su parte y tras exigir esos pastizales, ahora que los estados demandados acceden a pagar con creces lo exigido es ella quien los rechaza bondadosamente.
Es lo más normal y usual en estos casos, que los afectados pidan dinero y lo rechacen después, vamos el ABC del político, decir que no a llevarse crudo un pastón.

Esta elementa no tiene desperdicio.

Anuncios

Un comentario sobre “SECUESTRO TUNEADO.

  1. si lafar vive en las jungla entonse agun gobierno los abatese de arma y alimento para su mantencion y lo suyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s