>TOMO ALIENTO


>

Tomo aliento; cada vez que pienso en despertar contigo a mi lado; tomo aliento.
Profunda y lentamente, cuando tus brazos rodean mi cuerpo, respiro profunda y lentamente.
Tiemblo; piel contra piel, tu pecho en mi espalda, tus manos en mi vientre; tiemblo.
Tomo tu mano, estés donde estés, te tengo a mi lado, te miro a los ojos y tomo tu mano.

Hay tanto espacio entre nosotros, tanto como este universo infinito quiera, da igual, yo tengo un truco de magia que paraliza el tiempo cuando no estás y solo despierta cuando de nuevo te tengo delante mío con esa sonrisa pidiendo un beso.
Me río, de la vida, del pasado, del presente y miro con descaro al futuro, tu estas a mi lado, yo me río.
Y pasan los años y las horas aún más largas que estos y me río, me río.
Miro al cielo; busco algún lugar en el que falte un pedazo, mi pedazo; miro al cielo.
Nubes negras sobre mi si alguien lo reclama, nubes negras si alguien intenta taparlo.

Cómo podía imaginar que el cielo tenía una deuda contigo.
Cómo podía imaginar que exigirias su satisfacción en forma de paz para mí.
Como podía imaginar que de tu mano las piedras del camino se tornarían en hierba fresca.
 
Y ocupaste el lugar de aquellas melodías, de aquellas canciones que me recordaban quien soy y quien quería ser.
Aquellas canciones que me transportaban a aquellos lugares en los que por alguna extraña razón añoraba estar.
Hoy tu eres eso, mi canción, mi estado de ánimo.
Y canto, a gritos, con presión en el pecho y lágrimas de libertad en los ojos; canto.

Y clamo al viento para que amaine, para que no ose llevarse un solo pelo tuyo porque sin tu música yo no se pensar, ni mucho menos sentir.Yo por mi parte, solo puedo hacer una cosa.
Prometo no desfallecer en mis periplos por esos caminos solitarios, en esos viajes de soledad hasta tus labios, lo prometo.
Prometo vivir contigo todos mis deseos, consumirlos hasta la fruición, culminaré junto a tí mi existencia y haré que nuestra vida trascienda a los hechos, lo prometo.
Estamos viviendo el utimo de nuestros inviernos, por fin llega la primavera; del mismo modo que tras la oscuridad de la noche, siempre viene un nuevo alba.
Solo quiero que ese amanecer llegue, de nuevo, abrazado a tu calor, sintiendo tu olor, con la certeza de estar donde debo estar pues, en realidad; la felicidad solo es eso, la certidumbre de que desde que llegaste, nunca volví a sentirme perdido.
Yo por el momento sigo pensando en tí, tomando aliento, temblando, tomando tu mano, riendo, mirando y clamando al cielo; lo que sea siempre y cuando tu estés al final del camino.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s