ENTRE ZURULLOS DE CABALLO


Es viernes seis de mayo son las seis de la tarde y hace un calor del carajo en la calle Virgen de la Cinta.
Se respira un ambiente especial, huele a fino y a cagarro de caballo por todo Sevilla.
No puede ser de otro modo, estamos en la Feria de Abril.
Ya me explicarán que pinta la feria de abril en mayo, pero bueno, la cuestión es que era seis de mayo y era feria de abril.
Aparece un coche, que digo un coche; aparece un cochazo enorme con su pez gordo y su guarda espaldas de serie.
Al ritmo de guitarras y alaridos de gato capado, suena un arrikitaun y se planta un policía municipal en la ventana misma del susodicho cochazo.
Buenah noshe zeñoreh ¿zon uhtede vozotro consienteh de que intentan arsedé en ehte piaso coshe ni mah ni menoh que a la Feria de Abril por un lugá recervao para cosheh ofisialeh y tarcih?.
Un par de desertores del arao locales controlaban el desarrollo de los acontecimientos en aquel preciso acceso, en ese por el que el pez gordo, ex-ministro a mas señas, y su machaca intentaban entrar; les tuvieron que tocar precisamente a ellos dar con la entrada de los linces.
El caso es que los municipales negaron el acceso a la comitiva del exministro, si no está en la lista no pasa y punto.
En ese momento el ex-ministrejo en cuestión que resultó no ser otro más que aquel Corcuera de patadón y tentetieso se arrancó a berrido limpio desde el asiento de copiloto con aquella vieja canción tan de moda en otros tiempos y en estos.
“Tu no sabes con quién estás hablando muñeco” espetó a todo pulmón en la cara del guindilla que le miraba con cara de haber tenido algún fallo en la incubadora en un momento importante de su devenir.
La cuestión es que o no lo sabía o se la traía al pairo quien fuese el interfecto.
Iniciando ambos un bochornoso espectáculo para pitorreo del respetable que a la sazón ya había dejado de oler los zurullos de jamelgo diseminados por doquier y apestaban a rebujito y fino cosa mala.
De nada sirvió que el chófer de Corcuera, un madero pagado por todos para uso exclusivo del ex-ministro, mostrase sus credenciales de miembro activo del Cuerpo Nacional de Policía.
El policía municipal  ya totalmente entregado a su momento de gloria le indicó que nanay de la china, que no podía seguir hacia adelante.
Corcuera pensaría que no hace tanto aquel idiota estaría en su nómina, sintió una pena enorme por no poder irse a su antigua oficina a dedicarse a destruir la carrera del municipal, sintió la impotencia de todos los seres humanos del mundo sujetos a la impune soberbia de los fantoches con pistola que corcueras y corcuerillas varios sueltan en nuestras calles armados hasta los dientes.
Y como perritos bien adiestrados que son, acudieron dos más y pudo liarse la madre de todos los cristos, o sea, la virgen si no se da el piro loliro de la zona.
Y así siguieron con la fiestuki en la Feria de abril que se celebraba en el mes de Mayo en Sevilla, ese lugar donde a veces la justicia divina aunque sea en forma de abuso, es una maravilla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s