EL POLÍTICO LEMMING: REGULACIÓN INTERNA DEL HIJOPUTISMO.


Cuenta la leyenda Disney que los Lemmings se suicidan en masa cada vez que sufren una explosión demográfica.
El concepto romántico e infantiloide de todos los productos de la factoría pretendió dotar de un concepto místico, casi religioso del sacrificio de estos pequeños roedores.
Nada más cierto de la realidad, pero reconozcámoslo, el concepto es en cierto modo atractivo.
Si extrapolamos esta teoría del sacrificio a la raza humana, podemos llegar a pensar que hay especies depredadoras, especies cuya proliferación excesiva puede infringir un impacto demoledor en su entorno, especies que es imposible regular desde fuera de su propio ámbito vital.Back to Godhead - Volume 11, Number 12 - 1976
Esto aplicado al grupo humano más pernicioso de todos, los políticos, adquiere un significado clarificador. 
El político lemming es corrupto, es depredador y todas las demás especies humanas sujetas a su influjo, obligadas a compartir su entorno con él están abocadas al exterminio.
Están dotados de todos los mecanismos imaginables de defensa frente al resto de los humanos que no están adaptados genéticamente a la agresión que supone para sus vidas la actividad del depredador.
Es obvio, con los argumentos legales actuales es imposible regular la actividad de estos parásitos, leyes y más leyes repletas de términos oscuros, palabras retorcidas que dictan términos siempre sujetos a las más disparatadas interpretaciones, en definitiva, leyes plagadas de puertas traseras dispuestas para ofrecer vías de escape a los corruptos, a los lemmings.
El abuso está impreso en su código genético y por la fuerza pretenden imprimir en el nuestro la sumisión y la pasiva aceptación de este ecosistema.
Lo han logrado, pero los mismos orificios por los que ellos escapan, a veces son utilizados por sus presas potenciales; pocas veces, pero de vez en cuando ocurre.
Tanto es así que la clase lemming tiene miedo, se dan cuenta de que si la selva se vuelve hostil y restituye las leyes naturales de los hombres, su reinado de depredación tiene los días contados.
Después de esto, para ellos solo queda la extinción.
Pero ¿cómo evitar una nueva explosión demográfica de estos seres? ¿cómo evitar que su excepcional capacidad de adaptación vuelva a llenar de agujeros la ley?
Una vez más tenemos que observar su comportamiento, sus métodos, evolucionar y adaptarnos.
Una vez más ellos y sus manejos nos dan la respuesta.
1410086866570pujoldetdnLey de hipotecas, esa ley que les permite esclavizar mediante el abuso de poder a personas honradas de modo que no solo condenan la vida de estas sino que además comprometen y amputan las oportunidades vitales de su descendencia haciéndoles partícipes de la desgracia de sus padres.
Muy bien, de acuerdo.
Tenemos dos ingredientes:
1) Una especie terrible que se regenera una vez tras otra sin que podamos hacer nada por evitarlo.
2) Una ley aun más terrible que compromete la vida de sus víctimas y la de su descendencia.
Ante la imposibilidad real de regular desde fuera a estos animales, unamos estos dos conceptos para armarnos de un mecanismo que someta al político desde dentro, desde su propia madriguera.
Tenemos un lemming senior, le llamaremos “Popó” y tenemos un lemming junior al que llamaremos “Borjamari”.
Borjamari se siente poderoso, Popó lleva un día tras otro ingentes cantidades de dinero robado y esto hace que se sienta con más poder que nadie, por encima del resto de los lemmings.
A Popó le encanta su Borjamari, es su misma imagen cuando tenía su edad.
Y así un día Popó abandona este mundo cruel y Borjamari con un ADN idéntico al del difunto Popó ocupa su lugar y la continuidad queda asegurada.
Pero lo que no sabe Borjamari es que tenemos una idea, una reinterpretación de su mismo principio depredador.
La “Ley Hipoteca”.
Imaginad una ley mediante la cual podamos imponer penas tremendas a los lemmings depredadores.
Por ejemplo 50 años de cárcel.
Una ley inhumana a todas luces cierto, pero no tanto como las actividades de Popó que envían a una muerte cierta a miles de familias todos los días.
Una ley inhumana ciertamente dado que Popó ya es heptagenario y no está para durar mucho.
Pero ahí esta su valor.expresidente-Jordi-Pujol-imagen-Oriol_TINIMA20130114_0659_18
Como en una hipoteca, si Popó muere antes de cumplir los 50 años, Borjamari “heredará” el resto de su condena.
De modo que si Borjamari ha crecido en palacios de oro compartiendo el fruto de las barbaridades cometidas por Popó en vida, también habrá de ser consciente de que compartirá las consecuencias.
Y este es el quid de la cuestión.
Cuando los Borjamaris vean a los Popós haciendo lo que siempre hacen, serán ellos al verse compartiendo celda con un fornido recluso que seguro desea adoptarle comop “putita” por los próximos 20 añitos los que avisen al lemming senior.
“Popó vete por lo segado y no me jodas que como te pillen me ponen el ojete como una palangana y me veo tragando sables el resto de mi vida.
Esto es lo que llamo “regulación interna del hijoputismo”.
Inculcar el respeto de la ley y el miedo a las consecuencias dentro de la madriguera del lemming para que sea el propio animalito el que empuje a sus congéneres corruptos por el acantilado al mar.

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