DE FEMINISMO Y SILICOSIS


Estaba viendo casos y declaraciones en youtube intentando informarme sobre las terroríficas cifras de mortandad de mujeres a manos de sus parejas en este país.feminismo-radical 
Debo decir que hierve la sangre, que uno piensa que algo horrible ocurre con esos hombres en el momento en que dejan de ser niños, algo que arrasa con todo rastro de humanidad en ellos.
Escuchas las vivencias, escuchas el miedo de esas mujeres, escuchas como en todos y cada uno de esos casos se repite una y otra vez el mismo patrón.
Miedo, golpes, denuncias, omisión de socorro por parte de las autoridades e incluso burlas y total abandono a su suerte de las víctimas por parte de los jueces.
Uno no puede dejar de sentir vergüenza del propio género, sensación de culpa que te hace sentir inmundo.
Trato de acallar mi cabeza, que las voces de dentro no tapen el mensaje de fuera.
De repente pierdo el hilo del mensaje, la conversación toma rutas alternativas, derroteros incómodos que uno recibe con perplejidad.
Mujeres, unas pocas mujeres, entran en una suerte de trance traspasando de unas a otras una energía poderosa con la que van arrastrando a las más cercanas y súbitamente todas emiten pulsos, círculos concéntricos de odio desatado hacia los hombres.
Llega un momento en que uno se pregunta qué demonios se puede hacer en ese akelarre de brujas, cómo sentarse a charlar sobre algo tan serio con personas cuya finalidad no es solucionar el problema de esas víctimas, sino vivir de él.ADAPTACION-IMAGENES-SILICOSIS
Escupen odio, sudan odio, huelen y suenan a odio hacia los hombres; y lo que es peor, la masa aterrada por las últimas muertes acceden a la violación mental, sucumben y se teletransportan a ese espacio de no retorno.
Estas mujeres aguerridas conducen a su antojo el pensamiento de la masa feminista, las convence que los hombres salen de casa por las mañanas a entregarse a traición en brazos del ocio y la lujuria.
Yo escuchaba callado, desde esa posición microscópica rodeado de hostilidad y mi cabeza se iba una y otra vez hacia los últimos días en el trabajo.
Fundimos acero, no es un mal trabajo, he de reconocer que la seguridad ha mejorado en progresión geométrica y que hoy es infinitamente más llevadero que hace diez años.
Pero aun así, el trabajo consiste en quemarme los piés y las manos, respirar sílice amorfo primero y silice cristalino después.
Inhalar ingentes cantidades de polvo en suspensión con un contenido considerable en arsénico, cianuros, fibras de vidrio, emanaciones gaseosas varias, etc…
Con estos pensamientos escucho sobre lo malvados y lo irrespetuosos que somos al no valorar el esfuerzo de la mujer, al despreciar lo muchísimo que nuestras esposas, parejas, novias y amigas hacen por nosotros, los malditos hombres.
Tuve que escuchar sobre nuestra masculina e imperdonable falta de respeto al llegar a casa y caer en el sofá como muebles.
Escuché chistes de que comparan a hombres con cojines, colchas, muebles inútiles y otros más hirientes sobre atributos que no alcanzan ni el tamaño ni la consistencia deseables; he de reconocer que alguno tenía su gracia.
Tanta gracia como contar un chiste de mujeres en medio de aquel corro.
Pero aun así, quise seguir escuchando, a partir de ese momento, nadie volvió a mencionar a las víctimas de la violencia de género, ni una sola de aquellas mujeres volvió a perder un segundo de memoria ni una gota de saliva con ellas.mineros
El recital de odio contra todo lo masculino seguía y como ese discurso me lo se, no pude evitar recordar estos días de atrás.
Días de revisión médica.
Extracción de sangre para medir el plomo que circula por nuestras venas; no para ver si hay plomo, sino para ver cuánto plomo hay y para decidir si te dejan o no seguir trabajando.
Otra extracción de sangre para colesterol y generalidades varias.
Espirometrías para ver el porcentaje de pérdida de capacidad pulmonar; no para ver si has perdido capacidad pulmonar, sino para ver cuánta has perdido y para decidir si te dejan o no seguir trabajando.
Radiografía de tórax y espalda para ver cómo tienes de rota la espalda y como tienes de rotos los pulmones; no para ver si están rotos, sino para saber si aún eres útil.
Y todo esto bajo aquella cantinela que declaraba a los hombres, a todos los hombres, como canallas insensibles inútiles e indolentes cuya misión existencial es pegar a sus mujeres y convertirse en una carga insoportable el día que se jubilan.
Al oír esto, recordé a un compañero, no voy a decir el nombre, recordé a uno de los últimos jubilados de la empresa.
Recuerdo como entraba en el cuarto de descanso a tomar su inhalador cuando se ahogaba después de toda una vida zurrándose el cuerpo.
Recuerdo como se quedaba dormido en la escalera a causa de la medicación que le suministraban para combatir los dolores de todas sus articulaciones.
Recuerdo como me miraba cuando iba a levantar un peso y simplemente su cuerpo se negaba a reaccionar.
Ese hombre salió de la fábrica agotado, a pasitos cortos y con la espalda hundida después de toda una vida, casi 40 años abrasándose vivo y tragando mierda 8 horas al día.
Otros fueron detrás, muchos se han ido para siempre y otros aun caminan como pueden, es el precio del deber cumplido.silosis
Y escuchaba a esas mujeres diciéndole a las otras que jaleaban sus ocurrencias que no, que no merecen consideración, que son unos tiranos, unos aprovechados, que las quieren como esclavas.
El maltrato y la violencia de género son terribles, bestiales, inhumanos y deberían ser condenados con mil veces más contundencia de la que se aplica hoy en día.
Pero cada año en nuestro país unos 65 hombres amanecen muertos por silicosis.
Lo han dado todo, malditos egoístas, por ellos mismos si, pero también por sus esposas, por sus hijos y por sus casas y merecen un respeto; tanto respeto como el que esas mujeres que enseñan a otras a odiar a sus compañeros piden para si mismas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s